«No te dejes impresionar por su apariencia ni por su estatura, pues yo lo he rechazado»
1 Samuel 16:7
Dios le pidió al profeta Samuel que fuera a la casa de Isaí para buscar al futuro rey de Israel. Samuel pensó que sería uno de los muchachos más altos y fuertes, pero Dios conocía el corazón del jovencito David, quien se encontraba en el campo cuidando el rebaño de su padre.
Tuvieron que ir a buscarlo, porque él era a quien Dios había elegido para gobernar a su pueblo.
¿Y yo?
Tal vez las personas no te consideren importante porque eres pequeño, pero para Dios eres muy valioso.
Mi oración para hoy
Ayúdame, Señor, a tener un corazón bueno y amistoso.

