«La envidia corroe hasta los huesos»
Proverbios 14:30
Jacob tenía doce hijos, pero quería mucho a José, por eso le hizo una túnica especial.
Sus hermanos se llenaron de envidia. Lo peor Vino cuando José les contó su sueño: «YO estaba en el campo juntando espigas y mi manojo se mantenía en pie, mientras que los vuestros se inclinaban delante del mío».
-¿Quiere decir que tú vas a mandar sobre nosotros? -le preguntaron sus hermanos muy enojados.
Después de un tiempo, José les contó otro sueño, que los irritó todavía más: «Vi al sol, a la una y a once estrellas postradas ante mí».
¿Y yo?
La envidia no nos deja pensar ni actuar correctamente.
Mi oración para hoy
Líbrame, Señor, de tener envidia de otros.

