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La Carta a Filemón

Matutinas para Menores 2020

«Siempre doy gracias a mi Dios al acordarme de ti en mis oraciones».

Filemón 1:4

-Las cartas del apóstol Pablo -comenzó hablando el papá—, tuvieron diferentes propósitos. La de Filemón es una carta personal, y es la más corta de todas las que tenemos en la Biblia. La escribió cuando estaba encarcelado en Roma. La carta habla de un esclavo llamado Onésimo, que había huido a Roma precisamente de su amo Filemón, robándole algunas cosas.

En ese lugar fue donde conoció al apóstol, que estaba preso, y se dedicó a servirlo. Onésimo se convirtió al cristianismo y recapacitó. Quiso arreglar cuentas con su amo, ¿pero cómo lo recibiría este después que había huido de él y además le había robado?

-Era muy peligroso para Onésimo regresar con su dueño -comento Susana.

-Tíquico, que se encontraba en Roma, fue enviado a Colosas por Pablo para que llevara una carta a los creyentes y aprovechó para enviar una también a Filemón, ya que vivía en la misma región -continuó el papá-. Se cree que Filemón era una persona muy importante.

La carta es conmovedora y le dice que reciba a su esclavo como si fuera al mismo Pablo. Le dice «hermano amado» y le suplica que reciba de nuevo a su esclavo, que lo perdone y que si algo le debe, el apóstol se lo va a pagar.

-Cuánto amor del apóstol por Onésimo y Filemón -comentó Susana.

-Quería que se llevaran bien —completó Mateo.

-Es correcto, niños. En otras palabras, lo que Pablo expresó fue: «Trátalo bien, no le pagues conforme a sus hechos, te lo pido por amor». Eso fue muy hermoso. Onésimo había llegado a ser como un hijo para el apóstol estando preso, pero sabiendo que no le pertenecía, lo envió de vuelta a Filemón. Onésimo acompañó a Tíquico, es decir, no esperó la reacción de su amo. No sabemos qué sucedió al llegar a Colosas, pero sin duda Filemón era un buen hombre que perdonó a Onésimo, y este le siguió sirviendo mientras vivió -finalizó el papá.

Tu oración: Querido Dios, ayúdame a responder con bien aun cuando me hagan mal.

¿Sabías qué?

La Carta a Filemón es un modelo de tacto, discreción, cortesía y amor al prójimo.