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La Rebelión de Los Campesinos

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Dios pasó por alto la ignorancia de la gente acerca de estas cosas, pero ahora él manda que todo el mundo en todas partes se arrepienta de sus pecados y vuelva a él.

Hechos 17: 30, NTV

Corría el año 1381 y la peste bubónica asolaba Europa. Un tercio de la población europea había muerto a causa de esta enfermedad. En aquellos días, la gente ignoraba las causas de la peste bubónica, o la peste negra, como se la llamaba comúnmente. Nadie sabía que las pulgas de las ratas eran las que transmitían la enfermedad.

Las condiciones sanitarias eran deficientes en aquella época, lo que hacía que la población de ratas se multiplicara sin control. La gente tiraba la basura a la calle para que se la comieran los cerdos y los perros, y era habitual que tiraran el contenido de sus orinales a las calles cada mañana. Las moscas revoloteaban sobre los desechos de los animales y luego sobre los alimentos que la gente comía. Y para empeorar las cosas, cuando enfermaban de peste bubónica, huían y se llevaban la enfermedad y las pulgas a otros pueblos.

Al haber muerto tantas personas, los trabajadores escaseaban. Los campesinos se desplazaban en busca de trabajo, lo que hacía que la gente común estuviera más informada sobre el mundo que los rodeaba. También le nacían nuevas metas y sueños de cosas mejores por venir. Pero los gobernantes se resistieron a los cambios que semejante crisis traía a Europa, y se negaron a escuchar a los campesinos en sus clamores de reforma. Querían volver al antiguo sistema del feudalismo, en el que la gente podía ser comprada y vendida como siervos junto con la tierra que cultivaban. Además de todo esto, la tesorería real carecía de dinero, y cuando se subieron los impuestos, el descontento de los campesinos estalló en ira, y se rebelaron. El 13 de junio de 1381, una turba de campesinos marchó a Londres y procedió a destruir la ciudad. Provocaron incendios, saquearon tiendas y destruyeron varios edificios gubernamentales. Sacaron a los presos de las cárceles, e incluso decapitaron a un juez junto con varias docenas de ciudadanos importantes.

¡Qué época tan terrible para vivir! Afortunadamente, Dios anuló la ignorancia básica bajo la que Satanás había confinado a la sociedad, y hoy tenemos más sentido común. Los Evangelios, que nos cuentan la vida de Jesús, pueden bendecir aún más a la sociedad, llevando la verdad y la luz a los necesitados. ¡Ayudemos a difundir la buena noticia!

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.