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Duelo de Gobernantes

Devocional adventista para adoslescentes 2022

¿Por qué no escogen a alguien que se me enfrente? Si es capaz de hacerme frente y matarme, nosotros les serviremos a ustedes; pero, si yo lo venzo y lo mato, ustedes serán nuestros esclavos y nos servirán.

1 Samuel 17: 8, 9, NVI

En esta fecha de la historia, un vicepresidente de los Estados Unidos disparó y mató a su oponente político de toda la vida en un atrevido duelo. ¿Qué? Era el año 1804, y esa era la forma en que algunos «caballeros» resolvían las discusiones en aquellos días. Verás, el vicepresidente Aaron Burr se presentaba a la reelección y su oponente político, Alexander Hamilton, lo atacó en los periódicos. Burr retó a Hamilton a un duelo, al que en aquella época le llamaban «un asunto de honor». Hamilton no quería batirse en duelo, pero parecía no quedarle otra opción. Si admitía que la acusación de Burr era cierta, perdería su honor; si se negaba a batirse en duelo, el resultado sería el mismo. Así que a pesar de que los duelos estaban prohibidos en los Estados Unidos, el 11 de julio estos viejos enemigos políticos se reunieron en un campo de duelos cerca de Weehawken, Nueva Jersey.

Hamilton disparó primero. Los historiadores no se ponen de acuerdo sobre si disparó intencionada o accidentalmente por encima de Burr y contra un árbol. Había normas estrictas para los duelos (en la mayoría de los duelos nadie resultaba herido) y todavía se discute si Burr las siguió cuando devolvió el disparo. Sin embargo, la mayoría está de acuerdo en que estaba en su derecho cuando devolvió el fuego, alcanzando a Hamilton en el vientre. La bala impactó en la columna vertebral de Hamilton, que murió a la tarde siguiente. La nación estaba indignada, y Burr fue acusado de asesinato.

Como le quedaban pocos días de mandato como vicepresidente, no pudo ser procesado. Cuando dejó su cargo, huyó de Washington y desapareció. Tal vez su castigo fue caer en el anonimato. Hoy, la mayoría de la gente no conoce su nombre y no reconocería su rostro. Pero el rostro de Alexander Hamilton, Secretario del Tesoro de los Estados Unidos, aparece en el billete de 10 dólares.

Es interesante que en el antiguo Israel un campeón desafiaba a otro y a menudo el resultado de las batallas lo decidía el ganador. David y Goliat se enfrentaron en un duelo de este tipo con las armas de la época. Goliat bien podría haber dicho: «¡Elige tu arma!», porque eso es exactamente lo que hizo David. Y ganó: con una honda, cinco piedras y la ayuda de Dios.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.