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Juez de Suerte Rápida

Devocional adventista para adoslescentes 2022

Esto dice el Señor: «Sean justos e imparciales con todos; hagan lo que es bueno y correcto, porque vendré pronto para rescatarlos y para manifestar mi justicia entre ustedes»

Isaías 56: 1, NTV

El 17 de septiembre de 1884, un juez de California batió todos los récords de cantidad de delincuentes condenados. En seis minutos dispuso de trece casos criminales.

El juez Allen tenía fama de tomar esa clase de decisiones. Y cuando empezaba a blandir su mazo, los acusados del tribunal penal de Oakland no tenían muchas posibilidades de apelar. En los cuarenta años que llevaba el juez Allen en el juzgado, solo un acusado de cada cien había sido absuelto.

La siguiente copia de un juicio de 1895 fue impresa en el Tribune de Oakland: -No creí estar borracho, su Señoría — dijo Gus Harland. -¿No estaba borracho? dijo el tribunal. -No muy borracho. -¿Cuán borracho? -Bueno, podía ver la luna.

-Llovía mucho el domingo por la noche cuando arresté a ese hombre-dijo el agente de policía.

-Seis dólares o tres días. Siguiente.

El juez Allen era conocido por ser notoriamente rápido en sus sentencias, pero eso no era común en los primeros días de los tribunales estadounidenses. A principios del siglo XIX, los casos penales se hacían esperar por arreglos más frívolos que implicaban problemas personales. Por ejemplo, un hombre llamado Henry Blake, en Filadelfia, fue llevado al tribunal penal por su esposa «por negarse a ir a la cama y hacer demasiado ruido, impidiéndole dormir». Los tribunales de hoy en día desecharían casi inmediatamente un caso así, por considerarlo infantil.

En contra de lo que muchos podrían pensar, los tribunales estadounidenses ofrecen un buen sistema judicial. No son perfectos, y son un poco lentos, es cierto, pero pecan de indulgentes. La mayoría de la gente lo prefiere así, porque no gusta pensar que los tribunales se equivoquen y envíen a la cárcel a personas inocentes. ¿A veces los culpables quedan libres? Sí, pero al final Dios se encargará de todo. Él ajustará todas las cuentas con los malos. Puedes estar seguro de ello.

Bradley Booth ha enseñado en escuelas adventistas de los Estados Unidos, África, Rusia y Tailandia. Actualmente es el director de The Story Tellers Ministry, que ayuda a enseñar el arte de escribir historias antiguas que siguen siendo importantes hoy. La oración del Dr. Booth es que sus libros inspiren a los lectores a mantenerse de parte de Jesús tanto en los buenos como en los malos tiempos.