¡Alaben la misericordia de Jehová y sus maravillas para con los hijos de los hombres!, porque sacia al alma menesterosa,
Deléitate en el Señor, y él te concederá los deseos de tu corazón. Salmos 37:4, NVI. La historia de Lois
El sacerdote lo quemará todo sobre el altar como ofrenda quemada de aroma agradable al Señor. Levítico 1:9 Vamos a
Pues nadie puede poner otro fundamento que el que ya está puesto, que es Jesucristo. 1 Corintios 3:11 Los cimientos
Feliz tú, que honras al Señor y le eres obediente. Salmo 128: 1 Materiales: Vamos a jugar al semáforo. Papá
Saúl tenía miedo de David, porque el Señor ayudaba a David pero ya no lo ayudaba a él. 1 Samuel







