Todo este discurso termina en lo siguiente: Teme a Dios, y cumple sus mandamientos. Eso es el todo del hombre.
Si retenéis la palabra que os he predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. 1 Corintios 5:1 El mandato
‘Dichosos de aquí en adelante los que mueren unidos al Señor. Sí –dice el Espíritu–, ellos descansarán de sus trabajos,
Todos los años salía Elcaná de su pueblo para rendir culto y ofrecer sacrificios en Siló al Señor todopoderoso. 1
Así que no tengan miedo: ustedes valen más que muchos pajarillos. Mateo 10:31 En la Casa Publicadora Brasileira, donde trabajo,
María tomó una botella de un perfume muy caro y perfumó los pies de Jesús. Después los secó con sus







