Enséñanos a contar bien nuestros días, para que nuestra mente alcance sabiduría. Salomón. Una abuela acababa de aprender a chatear
El que vive bajo la sombra protectora del Altísimo y Todopoderoso, dice al Señor: «Tú eres mi refugio, mi castillo,
Al ponerse el sol le trajeron todos los que tenían enfermos de diversas dolencias. Y él los sanó. Lucas
Ya se escucha en nuestra tierra el arrullo de las tórtolas. Cantares 2: 12 ¿Te has fijado en las aves
Cuando volvió, encontró otra vez dormidos a los discípulos, porque sus ojos se les cerraban de sueño. Mateo 26:43 ¡EL
Bendito el hombre que confía en mí, que pone en mí su esperanza. Jeremías 17: 7 EL MEJOR REMEDIO NATURAL







