E hizo voto diciendo: «¡Jehová de los ejércitos!, si te dignas mirar la aflicción de tu sierva, te acuerdas de
Pero el Señor llamó otra vez: ¡Samuel!». Y Samuel se levantó, y fue junto a Elí, diciendo: «Aquí me tiene
Había en la sinagoga de ellos un hombre con espíritu impuro, que gritó: ¡Ah! ¿Qué tienes con nosotros, Jesús nazareno?
Como dicen las Escrituras: «Pongo en Jerusalén una piedra principal, elegida para gran honra, y todo el que confíe en
¡Él te ha mostrado, oh mortal, lo que es bueno! ¿Y qué es lo que espera de ti el SEÑOR?:
Esta vida eterna la reciben cuando creen en ti y en mí. Juan 17: 3 Vamos a hacer un juego







