Por tanto, vayan y hagan discípulos en todas las naciones, y bautícenlos en el nombre del Padre, y del Hijo,
Oh, Dios, a ti mi voz elevo, porque tú me contestas; préstame atención, escucha mis palabras. Salmos 17: 6 ¿Te
Vino luego a Betsaida, y le trajeron un ciego, y le rogaron que lo tocara. Entonces, tomando la mano del
Vengan a mí todos los que están cansados y llevan cargas pesadas, y yo les daré descanso. Pues mi
Ahora, pues, oh Dios, fortalece tú mis manos. Nehemías 6:9 Conozca a Nehemías, un devoto siervo de Dios que ejemplifica
Jesús fue a casa de Pedro y encontró a la suegra de este en cama, con mucha fiebre. Mateo 8:







