Pero confiaste en tu belleza, te prostituiste a causa de tu fama y derramaste tu lujuria sobre cuantos pasaban. ¡Suya
Soy una voz que clama en el desierto: «¡Abran camino para la llegada del Señor! Juan 1: 23, NTV. Era
Pero decía que lo que sale del hombre, eso contamina al hombre, porque de dentro, del corazón de los hombres,
Cierto día Moisés se encontraba apacentando el rebaño de su suegro, Jetro, quien era sacerdote de Madián. Llevó el rebaño
Rásguense el corazón y no las vestiduras. Vuélvanse al SEÑOR SU Dios, porque él es misericordioso y compasivo, lento para
Luego lo llevó afuera y le dijo: «Mira el cielo y sus muchas estrellas. ¿Verdad que no puedes contarlas?» Génesis







