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Un amor ancho, largo, alto y profundo

Seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura, y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

Efesios 3: 18-19

La palabra amor se ha desvirtuado mucho en el presente. Por ejemplo, cuando quieren tener intimidad sexual, las parejas suelen decir: «Vamos a hacer el amor». Otros la asocian con los sentimientos y consideran que tener buenos sentimientos es el amor, pero aunque es bien cierto que los buenos sentimientos son producto del amor, no son el amor en sí.

El amor tiene su origen en Dios. Su Palabra dice que su carácter es amor, así que él es la personificación del mismo. Como consecuencia, su amor escapa a toda imaginación humana, pues no hay paralelos en esta tierra que puedan asemejarse a su amor.

El versículo de hoy dice que el amor de Dios es ancho, largo, alto y profundo. Nada puede escaparlo. Un canto dice: «Tan ancho que no puedes estar afuera de él / tan alto que no puedes estar encima de él / tan bajo que no puedes estar debajo de él / grande es el amor de Dios».

Generalmente, los humanos se llenan de culpabilidad cuando pecan. En esos momentos de vulnerabilidad, Satanás aprovecha para susurrar: «Ni te atrevas a ir con Dios, él no quiere a gente mala. Tú eres muy malo, no tienes acceso a su perdón». Muchos que no conocen el carácter de Dios sucumben ante tal insinuación, pero su naturaleza no es así. Dios no solo está listo para perdonarte, sino que se encuentra impaciente por que vayas a él.

Sus brazos están abiertos, aguardando el momento para rodearte con ellos y decirte: «Hijo, te amo, morí por ti y tus pecados los perdono». El sublime amor de Dios no tiene límites, aun para el más acérrimo pecador. Por supuesto, Dios te perdona, pero al mismo tiempo trabaja contigo para ayudarte a no pecar más.

Mi querido amigo, si por algún motivo has dudado del gran amor de Dios, no escapes más de su presencia. Dios te ama, está listo y esperándote, así que ve con él sin dudar, porque su amor es tan sublime que solo se puede comprender amando. Recuerda: ven, mientras su gracia dure.