Y todo lo que esté en tu mano hacer, hazlo con todo empeño; porque en el sepulcro, que es donde irás a parar, no se hace nada, ni se piensa nada, ni hay conocimientos ni sabiduría.
Eclesiastés 9: 10
Si nos gusta escalar montañas, aquí va una historia interesante. El 12 de 2024, Everest presencio dos ascensos récord, con un nepalí alcanzando la mayor cantidad de cimas jamás registrada y un escalador británico estableciendo el récord para un extranjero.
Kami Rita Sherpa, de 54 años, escaló la montaña más alta del mundo por vigésima novena vez (aunque para el 22 de mayo ya era la trigésima), mientras que el británico Kenton Cool marcó su decimoctava cumbre. Sherpa, que ya ostentaba el récord mundial, superó su propio hito al establecer el nuevo estándar.
Habiendo sido guía durante más de dos décadas, escaló la cumbre por primera vez en 1994 y ha alcanzado la cima casi todos los años desde entonces. Sherpa publicó en Instagram desde el campo base del Everest diciendo que regresaba para intentar su vigésima novena cima «en la cumbre del mundo».
Y escribió: «Juntos desafiamos los límites e inspiramos a otros a alcanzar sus propias cumbres de grandeza». Y es que Kami Rita ha dicho con anterioridad a los medios cómo sus ascensos son simplemente trabajo, pero el año pasado hizo la travesía dos veces para recuperar esa corona de su rival de toda la vida y compatriota Pasang Dawa Sherpa.
Cabe mencionar a Lhakpa Sherpa, la mujer que ha realizado la mayor cantidad de ascensos al monte Everest, completando su décima escalada récord en 2022. Por otro lado, las autoridades locales informaron que Kenton Cool, de Gloucestershire, también había alcanzado la cima el mismo día que Sherpa.
El hombre británico también es guía de montañismo y anteriormente le restó importancia a sus logros, diciéndole a la agencia de noticias AFP en 2022 que «muchos de los Sherpas tienen muchas más ascensiones».
Llama la atención que Kami Rita Sherpa mire su logro con tanto desenfado. Claro, subir más de 29 veces el Everest es una grandísima hazaña, pero para él es solo trabajo; con eso se gana la vida.
Y es que cuando hacemos lo que tenemos que hacer con toda la dedicación que nuestra energía nos permite, llegamos lejos. Al mirar atrás, resulta claro que el recorrido fue extenso y que lo que parecía una simple rutina nos llevó a alturas insospechadas.
Las grandes hazañas tienen como base hábitos como la constancia, la dedicación y la postergación del placer. Los que llegan lejos no son necesariamente superdotados, sino individuos que hicieron lo que vino a sus manos con todas sus fuerzas.


