El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado a anunciar libertad a los presos.
Lucas 4:18
Jesús dejó la gloria del cielo para venir a este mundo por amor a ti. Por donde quiera que pasaba, la gente era curada.
Había pueblos enteros donde en ninguna casa se escuchaba llanto alguno de dolor, porque él los había sanado a todos.
Siempre mostró amor, misericordia y compasión; su corazón estaba lleno de ternura por cada persona. Como él compartió tu naturaleza, entiende perfectamente tus necesidades.
Vivió una vida de desinterés. Cada persona era valiosa a sus ojos. Jesús vino a esta tierra para salvar, para anunciar las buenas noticias, para dar libertad a los que están dominados por Satanás y para dar paz a los agobiados.
Tú debes ser como él. No necesitas ir a otra ciudad, puedes hacerlo desde tu hogar, en la iglesia y con todos los que convives. Si tienes el amor de Dios en el corazón, es seguro que lo verás en tus acciones.
Actividad. Actúa con amabilidad y construye una cadena visual con papel o cartulina cada vez que hagas una buena acción.
Oración. Querido Dios, ayúdame a mostrar tu carácter a otros. En el nombre de Jesús, amén.


