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El héroe del peinado

El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ha consagrado para llevar la buena noticia a los pobres; me ha enviado Quizá a anunciar libertad a los presos y dar vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos.

Lucas 4: 18

Quizás en los paseos por la playa hayamos visto a personas con un peinado en trenzas muy cerca del cuero cabelludo creando líneas de hileras levantadas. Estas trenzas tienen una larga historia y significado cultural en muchas comunidades africanas.

Las trenzas o cornrows (surcos de maíz) aparecen en las pinturas que se encuentran en la meseta de Tassili en la región del Sahara y su uso se remonta al año 3000 A.C. Este peinado también se llama canerows en la región del Caribe debido a que los esclavos plantaban cañas de azúcar.

Mientras que estos surcos crean principalmente filas lineales, también pueden elaborarse en una variedad de diseños geométricos y curvos. En la práctica, actúan como una especie de vocabulario, como indicativos de conceptos sociales como parentesco, edad, religión, etnicidad, estatus y más cosas relacionadas con la identidad personal.

Cuando millones de africanos fueron arrancados brutalmente de sus hogares y enviados al Nuevo Mundo (América), los esclavos capturados eran afeitados no solo como un medio sanitario, sino también para quitarles su propia cultura e identidad.

Pero esa herencia cultural no fue olvidada. Benkos Biohó, un rey capturado en África por los portugueses y llevado a Cartagena, Colombia, logró encontrar su camino y escapar de sus amos junto con otros diez esclavos. Biohó tuvo la idea de que una mujer creara mapas e incluso enviara mensajes a través de sus trenzas. Los mapas de la zona eran sus peinados.

Dado que a los esclavos rara vez se les daba el privilegio de escribir, los trenzados eran la manera perfecta de hacerlo. Nadie cuestionaría ni pensaría que se podrían ocultar mapas completos en su peinado, por lo que fue fácil hacerlos circular sin que nadie se enterara.

Otra cosa que hizo Biohó fue que las mujeres usaran semillas para decorar su cabello. Estas semillas se usaron para que los esclavos liberados cultivaran sus propios productos.

Con el tiempo, Biohó fundó la población de San Basilio de Palenque, ciudad que aún existe. Dios creó seres libres. La práctica de la esclavitud y la sujeción contra la voluntad es satánica. Mantener a alguien cautivo a un trabajo o una relación no es plan de Dios.

El amor divino reconoce y respeta la libertad individual de todos. No esclavicemos a nadie, pues Dios pregona libertad en Cristo a los cautivos.