ÉL PERDONA TODOS MIS PECADOS Y SANA TODAS MIS ENFERMEDADES.
SALMO 103:3
Un puente tiene que conectar un lugar con otro, ¿cierto? No siempre. Lamentablemente, el famoso puente Golden Gate, una de las siete maravillas del mundo de la ingeniería moderna, tambien es usado por algunos como salto de la vida a la muerte.
Esta inmensa obra de la construcción civil estadounidense está en California y es uno de los mayores íconos de los Estados Unidos. De color rojizo y suspendido por dos enormes torres, sus dimensiones son magníficas.
Su longitud, de 2.737 metros, supera a la de 25 campos de juego del estadio de Boca Juniors juntos, y cada torre de suspensión tiene la altura de un edificio de 80 pisos. El grosor de los cables principales que sostienen sus seis carriles es de un metro.
Miles de toneladas de asfalto, vehículos y personas están sostenidos por casi 30 mil cables menores, 129.000 kilómetros de fibras de acero y 1,2 millones de tornillos. Las cifras impresionan por su grandiosidad, pero la acompaña una triste estadística: es el lugar con el mayor número de suicidios en el mundo.
Personas desesperadas saltan desde 75 metros sobre el agua, alcanzando una velocidad de 122 kilómetros por hora en 4 segundos de caída libre. Todas impactan terriblemente contra las aguas heladas. Por lo general, no sobreviven.
Es triste pensar que hay quienes deciden perder su vida en lugar de vivirla plenamente. En la Biblia, esto le ocurrió al más intelectual de los discípulos de Cristo. El mayor problema de judas no fue traicionar a Jesús, sino no querer aceptar su error y pedir perdón.
Pedro también negó al Salvador esa noche, pero mientras él lloró amargamente arrepentido, Judas, en cambio, se ahorcó en un árbol del camino. Recuerda que fuiste creado a la imagen de Dios para vivir excepcionalmente feliz.
Ahora, si todo sale mal y te sientes desanimado, como cayendo en un abismo sin fin, jamás te sueltes de las poderosas manos del Único capaz de cambiarlo todo. Allí en el puente, los derrotados se sostienen a los inmensos cables de acero antes de saltar.
Deberían pensar en cuánto más fuerte es Dios que todo eso. Si Judas hubiera mirado a la cruz antes que a su propia vergüenza, también habría encontrado la manera de seguir adelante.
Pedro lo logró. El hijo pródigo regresó. Siempre que algo muy triste arruine todo, aférrate con fe y fuerza a los brazos del Padre celestial. Dios te sostendrá siempre; mucho más alegre y vivo.


