La salvación Todos nosotros […] somos como un espejo que refleja la gloria del Señor, y esto por la acción del Señor, que es el Espíritu.
2 Corintios 3: 18
Un ángel se le apareció al diácono Felipe y le dijo: «Dirígete al sur por la ruta que va desde Jerusalén hasta Gaza». Felipe obedeció, y en el camino vio a un hombre que era de Etiopía.
Había ido a Jerusalén para adorar a Dios, y ahora volvía a su país. Iba sentado en su carruaje leyendo el libro del profeta Isaías. Felipe lo alcanzó y le preguntó: «¿Entiendes lo que lees?».
El etíope respondió: «¿Cómo entenderé si nadie me lo explica?». Estaba leyendo Isaías 53. Entonces le preguntó a Felipe: «¿De quién habla el profeta, de sí mismo o de otro?». Felipe aprovechó para hablarle del plan de salvación mediante Jesús.
La sinceridad y el interés del etíope eran tan evidentes, que al pasar por donde había una laguna, gustosamente aceptó que Felipe lo bautizara.
Actividad. Dibuja un mapa que se llame. Divídelo en diferentes áreas: «Bosque de reglas», «Montaña de responsabilidades», etc. Pídele a uno de tus papás que te ayude a crear una aventura con el mapa y asegúrate de seguir las reglas para tener éxito.
Oración. Señor, ayúdame a obedecer siempre la voz del Espíritu Santo. En el nombre de Jesús, amén.


