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La heroína de la huelga escolar

En el comienzo de todo, Dios creó el cielo y la tierra.

Génesis 1: 1

¿Alguna vez junto con los compañeros de clase nos hemos puesto de acuerdo para llevar a cabo algún proyecto? ¿Podemos imaginar empezar un movimiento global desde el salón de clases?

Eso es exactamente lo que hizo Greta Thunberg, una adolescente sueca que, a los 15 años, decidió que ya era hora de que el mundo escuchara a los jóvenes sobre el cambio climático. Todo comenzó en agosto de 2018, cuando Greta, en lugar de ir a la escuela, se plantó frente al parlamento sueco con un cartel que decía: «Skolstrejk för klimatet» [huelga escolar por el clima].

Lo que empezó como una protesta solitaria pronto se convirtió en un fenómeno mundial. Jóvenes de todo el mundo se unieron a su causa y el movimiento Fridays for Future [viernes por el futuro] nació.

Greta se convirtió en la cara de una nueva generación que exige acción inmediata contra la crisis climática. ¿Pero qué hace a Greta tan especial? Greta no es una activista común.

Diagnosticada con síndrome de Asperger, ella misma describe su condición como su «superpoder». Su enfoque claro y decidido le permite hablar con una franqueza que muchos adultos evitan.

Ha dado discursos impactantes en lugares como la ONU, el Parlamento Europeo y la cumbre del clima de la ONU, siempre con el mismo mensaje: los líderes mundiales deben dejar de hablar y empezar a actuar.

Además de sus discursos, Greta ha inspirado a millones de jóvenes a involucrarse en la lucha contra el cambio climático. Ha demostrado que no hay edad mínima para ser un líder y que el poder de la voz juvenil puede cambiar el mundo.

Gracias a ella, temas como la reducción de emisiones de carbono y la justicia climática están ahora en el centro del debate global. Greta Thunberg no solo ha despertado a los jóvenes, sino también a los adultos, recordándonos que todos tenemos la responsabilidad de proteger nuestro planeta.

La Tierra le pertenece a Dios y es valiosa, preciosa e irremplazable. No tenemos otro lugar donde vivir y, como el creador, el Señor nos pedirá cuentas del descuido de este maravilloso planeta. Según Apocalipsis, Dios destruirá «a los que destruyen la tierra» (11: 18).

Si alguna vez hemos sentido que nuestra voz no importa, pensemos en Greta y recordemos que incluso una sola persona puede hacer una gran diferencia. Cuando se trata de cuidar el planeta, una persona es mayoría.