Categories

Archivos

Menú libre

¿NO ENVÍA EL ALTÍSIMO TANTO CALAMIDAD COMO BIEN?

LAMENTACIONES 3:38

Hoy no necesitas viajar lejos. Tal vez, cerca de tu casa ya encuentres el destino. ¿Quién no ha oído hablar de un restaurante de pizza libre? ¿O de sopas, helados, pastas o incluso sushi? Para quienes tienen el estómago más grande que la razón, es una invitación a la gula.

Y es una gran opción para quienes solo quieren probar varios sabores sin gastar una fortuna. ¿Sabes cuándo comenzó esta moda de los restaurantes con menú libre o buffet libre? Se cuenta que, una vez, en un importante restaurante sudamericano, un mesero muy distraído no estaba en su mejor día.

En su intento de atender rápido a varios clientes, hizo un gran lío con los números de las mesas. ¿El resultado? Los pedidos de los impacientes consumidores llegaron de manera totalmente incorrecta.

Desesperado por la indignación de la clientela, el dueño del establecimiento tuvo una idea rápida y sabia: ordenó que todos los meseros sirvieran todos los platos a todos los clientes. Como reacción instantánea, el mal humor se transformó en la mayor satisfacción en la historia del restaurante.

Todos se pusieron felices e insistieron en que eso volviera a suceder. A partir de ese día, nació la costumbre de llamar «libre» a este estilo de comida en el que se prueba un poco de todo pagando un precio fijo.

Si vas a Francia, Italia o Estados Unidos, verás lo poco común que es allí y cómo se enriquecieron los sudamericanos que innovaron con esta idea. ¿Sabías que, a veces, los grandes descubrimientos surgen de grandes equivocaciones?

Arquímedes derramó el agua de su bañera para descubrir la relación entre el peso y la masa de los objetos. Cristóbal Colón quería llegar a las Indias y, luego de perderse, descubrió América.

¿Y qué decir de Jacob y su lucha con el ángel, Pedro cuando cortó la oreja del soldado y Jonás en el barco equivocado? Todos ellos también se equivocaron, pero terminaron encontrándose con la sorprendente acción de Dios.

Esto significa que un error humano, al lado de Jesús, puede convertirse en una bendición inesperada. Debes perder el miedo de pedirle ayuda al Señor. Con él encontrarás lo que perderías si estuvieras solo.

Vivamos este día en un desfile interminable de actuaciones increíbles de Dios. Verás que él siempre estará dispuesto a darte fuerzas para seguir adelante y hacer las cosas bien… aunque a veces te equivoques con los platos!