«El Señor dice: «Yo los amo a ustedes»».
Malaquías 1:2
-El versículo de hoy es muy corto, espero que ya lo hayan memorizado -animó la mamá a los niños.
-Yo sí —respondió Mateo de inmediato, y Susana también se lo sabe.
-¡Los felicito! -dijo la mamá—, estamos iniciando muy bien el culto. Hoy es un día importante porque veremos el último libro del Antiguo Testamento: Malaquías. No se sabe la fecha en que se escribió, pero por el mensaje del libro se cree que Malaquías vivió en un tiempo de decadencia espiritual cuando Nehemías volvió a la corte persa y se dio cuenta de que los líderes religiosos no dirigían bien al pueblo ni con sus enseñanzas ni con su ejemplo.
-El pueblo de Israel fue duro para obedecer a Dios -comentó Susana.
-También Judá -afirmó Mateo.
-Uno de los textos más conocidos de este libro es el del llamado de Dios a su pueblo que se encuentra en el capítulo 3: 10 -continuo la mamá—, para que fueran fieles en sus diezmos y ofrendas; pues dice Dios que le habían robado en eso.
Ese llamamiento es también para nosotros, que debemos ser fieles en los diezmos y generosos con las ofrendas, para que haya suficientes recursos para dar a conocer el evangelio. Lo último que menciona Malaquías es que Dios enviaría al profeta Elías; con su mensaje atraería el corazón de los padres hacia los hijos, y el de los hijos hacia los padres para que se reconciliaran.
Algunos creyeron que Dios iba a enviar al profeta Elías de nuevo; sin embargo, se refería a uno que haría una obra como la de Elías. Con el libro de Malaquías terminamos de estudiar el Antiguo Testamento.
A lo largo de estos meses de estudio, hemos podido apreciar el gran amor de Dios por nosotros, sus hijos. ¡Cuán agradecidos debemos estar por su paciencia!
Tu oración: Querido Dios, ayúdame a devolverte fielmente mis diezmos, y a dar generosamente mis ofrendas.
¿Sabías qué?
«Malaquías» significa «mi mensajero».

