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El dia «D» vencer

ESTO DICE EL SEÑOR: «ELIJAN ENTRE LA VIDA Y LA MUERTE!»

JEREMÍAS 21:8

¿Volamos hacia Europa? Hablo de Francia, pero, esta vez, ni siquiera nos acercaremos a París, su romántica capital. No. Vamos a la playa. Normandía es una región costera que respira un aire melancólico, con aguas plácidas entrecortadas por castillos medievales.

Sin embargo, cualquier persona en el planeta, al escuchar la palabra «Normandía», retrocede en el tiempo al 6 de junio -hoy mismo!-, pero de 1944. Fue llamado el Día D. La Segunda Guerra Mundial estaba arrastrando al mundo hacia el colapso.

La incertidumbre de la guerra y la obsesión nazi por destruir todo y a todos exigían una acción extremamente radical y casi suicida. Las fuerzas aliadas decidieron entonces arriesgar todo en el mayor desembarco de tropas en pleno territorio enemigo. Sería una batalla descarada a cielo abierto, con la luna llena como testigo.

La fecha, la hora y el lugar fueron planificados en secreto y llamaron a ese momento dramático el Día D. Después de todo, en las horas siguientes, en una estrecha franja de playa, desembarcaría una cantidad impresionante de soldados armados para defender sus vidas.

No habría marcha atrás. El Día D fue una operación militar gigantesca que involucró ataques por mar, tierra y aire. ¡Participaron 6.900 buques, 11.500 aviones y casi 160 mil soldados! Muchos perdieron la vida en las playas de Normandía, pero fue allí donde la Segunda Guerra Mundial tomó un giro a favor de Estados Unidos.

Días después, París fue liberada de las garras nazis, y a esto le siguieron otras recuperaciones. Hoy, a pesar de la crueldad de la guerra, el mundo reconoce el heroísmo y la valentía de tantas personas comprometidas con ese Día D.

Y tú, ¿has pensado cuándo fue o será tu gran «Día D»? Yo tuve algunos: cuando nací (obviamente!), al bautizarme y aceptar a Jesús como mi Salvador, el día que me casé con mi eterna compañera de viajes, y cuando mi hija salió del vientre de su madre y llegó a mis brazos que la esperaban llenos de amor.

¿Sabías que la vida está marcada por decisiones que definen quiénes somos? ¿Será que Dios ha sido decisivo en tu vida? ¿A qué lado elegirás aliarte?

El sábado es un día sagrado para manifestar tu decisión por Cristo al mundo. Tenemos el derecho de elegir entre la salvación o la perdición. Yo elegí vencer al lado de Jesús. ¿Y tú?