“La paciencia calma el enojo; las palabras suaves rompen la resistencia”
(Proverbios 25:15).
Es hacer ruidos en el agua golpeándola con las manos o con los pies, en los charcos. Otra forma de decirlo es «chapalear». Los charcos son pequeñas acumulaciones de agua que se forman en los baches, pozos o concavidades del suelo después de una lluvia.
En Palestina, hay principalmente dos estaciones: la lluviosa o húmeda (otoño hasta la primavera) y la seca (verano). La gente espera ansiosamente la primera lluvia del otoño, llamada «lluvia temprana» para que humedezca el suelo reseco. Así pueden arar y sembrar antes de que vengan las lluvias copiosas del invierno. La «lluvia tardía», cae hacia fines de la estación lluviosa, y ayuda a madurar el grano antes de la cosecha en primavera.
Una virtud que desarrollan los campesinos es la paciencia. Ellos deben esperar la lluvia para que sus semillas germinen y sus plantas crezcan hasta la cosecha. ¿Cómo está esta virtud en ti? ¿Eres paciente o te irritas fácilmente porque las cosas no salen tan rápido como quieres? La Biblia dice: “La paciencia calma el enojo; las palabras suaves rompen la resistencia” (Proverbios 25:15).
Desafío: Dibuja muchas gotitas de lluvia para recordar la lección.
Lee más en la Biblia, [Jeremías 5:24]; [Joel 2:23]; [Santiago 5:7]; [Deuteronomio 11:14].

