«¿Quién será éste, que da órdenes al viento y al agua, y lo obedecen?»
Lucas 8:25
Una noche, Jesús les dijo a sus discípulos que necesitaba ir al otro lado del lago.
Mientras lo atravesaban, Jesús se acostó en la parte de atrás de la barca y se durmió.
De repente, se levantó una gran tempestad y un fuerte viento. Las Olas eran tan altas que casi hacían girar a la embarcación. Entonces, los discípulos despertaron a Jesús, diciéndole:
-¡Señor, nos vamos a morir! ¿No te importa?
Jesús se levantó y le dio una orden al viento y a la tempestad:
-¡Quedaos quietos!
Y todo se calmó. Después, Jesús les preguntó:
-¿Por qué estáis tan asustados? ¿Acaso no tenéis fe?
¿Y yo?
Así como Jesús salvó a los discípulos también quiere salvarnos. Él nos pide que confiemos siempre en él.
Mi oración para hoy
Muchas gracias, Señor, por tu protección y tu cariño.

