Categories

Archivos

“Ich bin ein berliner!” – John F. Kennedy

Matutina de Adolescentes

«Y el Verbo se hizo hombre y habitó entre nosotros»

Juan 1:14

Cuando la gente de Berlín Occidental se despertó la mañana del 13 de 9 agosto de 1961, descubrió que su parte de la ciudad estaba rodeada por soldados y alambre de púas. Esto los inquietó.

El país que los rodeaba se llamaba Alemania del Este. Tenía un gobierno comunista que controlaba la vida de sus ciudadanos ya muchos de estos no les gustaba. Trataron de escapar a Berlín Occidental, donde se vivía en una democracia libre.

De hecho, tantos alemanes se escaparon del territorio comunista a la parte libre de la ciudad que los líderes comunistas comenzaron a preocuparse. Estaban perdiendo a su mejor gente. Por eso cerraron Berlín Occidental con alambre de púas. Con el tiempo construyeron un muro de concreto de 3,5 metros de alto, y 140 kilómetros de largo. Lo reforzaron con perros, camas de clavos y guardias con ametralladoras.

Mientras tanto, la gente dentro de Berlín Occidental se sentía sola y atrapada dentro del círculo de concreto. Se preocuparon de que su ciudad fuera a ser tragada por los comunistas. Fue entonces cuando un presidente estadounidense decidió visitarlos.

Ese día de 1963, el presidente Kennedy se paró frente a una multitud de 450 mil personas para dar un discurso.

«La libertad tiene muchas dificultades y la democracia no es perfecta, pero nunca hemos tenido que levantar un muro para mantener a la gente adentro», dijo. «Todos los hombres libres, donde sea que vivan, son ciudadanos de Berlín y, por lo tanto, como hombre libre, me enorgullezco de las palabras Ich bin ein Berliner [Yo soy un berlinés]» La multitud prorrumpió en ovaciones.

Al decir «Yo soy un berlinés» había prometido estar con los alemanes detrás de la pared. Estados Unidos fue un leal amigo de Alemania Occidental hasta que, 26 años después, el muro cayó.

Cuando Jesús dejó el cielo y se hizo humano, realizó una declaración de solidaridad con todos nosotros. Cada vez que te sientas atrapado por circunstancias difíciles, recuerda que Jesús comprende y promete estar a tu lado hasta el fin.