Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho,
“Si llegan a ser ricos, no pongan su confianza en el dinero» (Salmo 62:10). EI denario era una pequeña moneda
Bendice alma mía a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios. Salmo 103:2. Al pie de una montaña una
Se deleitará en el temor del Señor y no juzgará por lo que vean sus ojos, ni sentenciará por lo
El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los
«El Señor es, con los que lo honran, tan tierno como un padre con sus hijos” (Salmo 103:13). Porque son





