Y levantándose luego Abigail con cinco doncellas que le servían, montó en un asno y siguió a los mensajeros de
Y dije: ¡Ay, ay, Jehová Dios! Verdaderamente en gran manera has engañado a este pueblo y a Jerusalén, diciendo: Paz
«Háganlo todo sin murmuraciones ni discusiones» (Filipenses 2:14). Dividir, repartir cosas, animales, tesoros y territorios es algo que se ha
Y cuando pasaban los madianitas mercaderes, sacaron ellos a José de la cisterna, y le trajeron arriba, y le vendieron
Y yo dije: ¡Ah! ¡ah, Señor Jehová! He aquí, no sé hablar, porque soy niño. Jeremías 1:6. ¿Te avergüenza ser
Y ella se levantó e inclinó su rostro a tierra, diciendo: He aquí tu sierva. 1 Samuel 25:41. Cuando David





