Jóvenes
Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová ha bendecido. Dios, pues, te dé del
Y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu
A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de
Y les daré otro corazón y pondré en ellos un nuevo espíritu; quitaré el corazón de piedra de en medio
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he
Levántate, porque esta es tu obligación, y nosotros estaremos contigo. ¡Anímate y pon manos a la obra! Esdras 10:4. Esdras


