Mujeres
Y esa misma noche el Señor se le apareció y le dijo: “Yo soy el Dios de Abrahán tu padre.
Los hombres de aquel lugar le preguntaron acerca de su mujer; y él respondió: Es mi hermana; porque tuvo miedo
Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; porque yo conozco que temes a Dios,
Dios oyó los gritos del niño, y llamó a Agar desde el cielo y le dijo: “¿Qué te pasa, Agar?
Y Abraham respondió: Porque dije para mí: Ciertamente no hay temor de Dios en este lugar, y me matarán por
A la mañana siguiente Abimelec se levantó y llamó a todos sus siervos, y claramente les repitió todas estas palabras.


