Mujeres
Y, así como Moisés levantó la serpiente de bronce en un poste en el desierto, así deberá ser levantado el
Cuando Jesús lo vio y supo que hacía tanto que padecía la enfermedad, le preguntó: -¿Te gustaría recuperar la salud?
Estad, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no estéis otra vez sujetos al yugo
A partir de entonces, Agar utilizó otro nombre para referirse al Señor, quien le había hablado. Ella dijo: “Tú eres
¡Mira! Yo estoy a la puerta y llamo. Si oyes mi voz y abres la puerta, yo entraré y cenaremos
Acerquémonos con toda confianza al trono de la gracia de nuestro Dios. Allí recibiremos su misericordia y encontraremos la gracia


