Mujeres
Al ver esto, los discípulos se enojaron y dijeron: -¿Para qué este desperdicio? Mateo 26: 8 En un lujoso aparador
Confió en Dios; líbrelo ahora si le quiere, porque ha dicho: «Soy Hijo de Dios». Mateo 27: 43 El pasillo
Pero no hallando cómo hacerlo a causa de la multitud, subieron encima de la casa y por el tejado lo
Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean también de alguna manera
La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas cubrían la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía
Cuando Daniel supo que el edicto había sido firmado, entró en su casa; abiertas las ventanas de su habitación que


