Él fue traspasado por nuestras rebeliones, y molido por nuestras iniquidades; sobre él recayó el castigo, precio de nuestra paz,
Sean prudentes y manténganse despiertos, porque su enemigo, el diablo, corno, un león rugiente, anda buscando a quien devorar. 1
¿Quién se da cuenta de sus propios errores? ¡Perdona, Señor, mis faltas ocultas! Salmos 19: 12 El transatlántico Lusitania era
En este mundo todo tiene su hora; hay un momento para todo cuanto ocurre. Eclesiastés 3: 1 En su libro,
Aunque pase por el más oscuro de los valles, no temeré peligro alguno, porque tú, Señor, estás conmigo. Salmos 23:
El honrar al Señor instruye en la sabiduría; para recibir honores, primero hay que ser humilde. Proverbios 15: 33 En


