En la esperanza de la vida eterna. Dios, que no miente, prometió esta vida desde antes del principio de los
Un solo cuerpo y un solo Espíritu, como fuisteis también llamados en una misma esperanza de vuestra vocación. Efesios 4:4.
Porque en esperanza fuimos salvos; pero la esperanza que se ve, no es esperanza; ya que lo que alguno ve,
Él creyó en esperanza contra esperanza, para llegar a ser padre de muchas naciones, conforme a lo que se le
Mira, el olor de mi hijo, como el olor del campo que Jehová ha bendecido. Dios, pues, te dé del
Y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu


