A la noche siguiente se le presentó el Señor y le dijo: Ten ánimo, Pablo, pues como has testificado de
Y les daré otro corazón y pondré en ellos un nuevo espíritu; quitaré el corazón de piedra de en medio
Estas cosas os he hablado para que en mí tengáis paz. En el mundo tendréis aflicción, pero confiad, yo he
Levántate, porque esta es tu obligación, y nosotros estaremos contigo. ¡Anímate y pon manos a la obra! Esdras 10:4. Esdras
Entonces lo verás y resplandecerás. Se maravillará y ensanchará tu corazón porque se habrá vuelto a ti la abundancia del
Con mano fuerte y brazo extendido, porque para siempre es su misericordia. Salmos 136:12. Era una tarde de final de


