Cada vez que la nube se levantaba del tabernáculo, el pueblo de Israel se ponía en marcha y la seguía.
Al siguiente día estaba otra vez Juan, y con él dos de sus discípulos. Y mirando a Jesús que andaba
Querido hermano, pido a Dios que, así como te va bien espiritualmente, te vaya bien en todo y tengas buena
Si la buscas como a plata, y la procuras como a tesoros escondidos, entonces entenderás el temor del Señor, y
El viento sopla de donde quiere, y oyes su sonido; mas ni sabes de dónde viene, ni a dónde va;
Él nos salvó, no por nuestras propias obras de justicia, sino por su misericordia. Tito 3: 5, NVI UN DÍA





