En verdad, tú eres el dueño de todo, y lo que te hemos dado, de ti lo hemos recibido.
No entres en la senda de los impíos, ni vayas por el camino de los malvados. Proverbios 4: 14, LBLA
El que habita al abrigo del Altísimo morará bajo la sombra del Omnipotente. Diré yo a Jehová: «Esperanza mía y
¿No se dan cuenta de que en una carrera todos corren, pero solo una persona se lleva el premio? ¡Así
Tu presencia he suplicado de todo corazón; ten misericordia de mí según tu palabra. Salmos 119: 58 La vida cristiana
Luego Samuel tomó una piedra grande y la colocó entre las ciudades de Mizpa y Jesana. La llamó Ebenezer (que





