Blanca e Indalecio tenían seis hijos. El mayor de ellos, Heriberto, contaba apenas trece años cuando comenzó a rebelarse contra
«Joiadá sacó al hijo del rey, le puso la corona y las insignias reales, y después de derramar aceite sobre
«Al enterarse los de Israel de que Jeroboam había vuelto, lo mandaron llamar para que se presentara ante la comunidad,
«Consultó al Señor, pero el Señor no le respondió ni por sueños, ni por el Urim, ni por los profetas».
«Hijo mío, atiende a mis consejos; escucha atentamente lo que digo. No pierdas de vista mis palabras, guárdalas muy dentro
PUEDEN ESTAR BIEN los labios, las manos y los pies, pero si el corazón está enfermo, todo el cuerpo está…





