«Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de
“Tú crees que hay un solo Dios, y en esto haces bien; pero los demonios también lo creen, y tiemblan
“Haré que tú y la mujer sean enemigas, lo mismo que tu descendencia y su descendencia. Su descendencia te aplastará
“Le dio esta orden: ‘Puedes comer del fruto de todos los árboles del jardín, menos del árbol del bien y
«Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño»
«Pedro le dijo: “Ananías, ¿por qué dejaste que Satanás te dominara y te hiciera mentir al Espíritu Santo quedándote con




