Me es necesario hacer las obras del que me envió mientras dura el día; la noche viene, cuando nadie puede
No permitas que tu mente intimide a tu cuerpo haciéndole creer que debes llevar la carga de tus preocupaciones. Astrid
Confiar en un traidor en momentos de angustia es como andar con una pierna rota o comer con un diente
“Vengan a mí todos ustedes que están cansados de sus trabajos y cargas, y yo los haré descansar. Acepten el
Si pudieras adentrarte por el río Maici en la selva amazónica, tal vez llegarías a ver a los casi doscientos
«Y él les tiene contados a ustedes aun los cabellos de la cabeza» Mateo. 10:30 Debo de haber tenido una







