Se ve claramente que ustedes son una carta escrita por Cristo mismo y entregada por nosotros; una carta que no
Luego los siguió otro ángel, el tercero, que decía con fuerte voz: «Si alguno adora al monstruo y a su
Lo siguió un segundo ángel, que decía: «¡Ya cayó, ya cayó la gran Babilonia, la que emborrachó a todas las
Vi otro ángel, que volaba en medio cielo y que llevaba un mensaje eterno para anunciarlo a los que viven
No se aflijan por nada, sino preséntenselo todo a Dios en oración; pídanle, y denle gracias también. Filipenses 4: 6


