Nuestra carta son ustedes, escrita en nuestro corazón, conocida y leída por todos los hombres. 2 Corintios 3:2 En 1972,
Dios amó tanto al mundo, que dio a su Hijo único, para que todo aquel que cree en él no
Vi otro ángel, que volaba en medio cielo y que llevaba un mensaje eterno para anunciarlo a los que viven




