Y del trono brotó una voz que decía: “Alaben al Dios nuestro los siervos del Señor que le temen, pequeños
Vengan a las puertas y a los atrios de su templo con himnos de alabanza y gratitud. ¡Denle gracias, bendigan
No tendré miedo aunque todo un ejército me rodee. Confiaré en Dios aunque me declaren la guerra. Salmos 27:3, PDT.
A este pueblo lo he creado para mí, y este pueblo proclamará mis alabanzas. Isaías 43:21, RVC Gracias a Urbano,
Alábese en esto el que haya de alabarse: en entenderme y conocerme, que yo soy Jehová, que hago misericordia, juicio
Y David temió a Dios aquel día, y dijo: ¿Cómo he de traer a mi casa el arca de Dios?




