Corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante, puestos los ojos en Jesús, el autor y consumador de la
“Pero el que beba del agua que yo le daré no volverá a tener sed jamás, sino que dentro de
Nadie puede ignorar la gala con la que se viste el firmamento. Esa extensa masa de gases con elevadas temperaturas
Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré para ver tu poder y tu gloria, así como te





