Dios, Dios mío eres tú; de madrugada te buscaré […] para ver tu poder y tu gloria, así como te he mirado en el santuario. Porque mejor es tu misericordia que la vida.
Salmo 63:1-3.
¿Por qué buscas a Dios en oración?
¿Recuerdas que Hebreos 11:6 dice que Dios “premia a los que lo buscan”? ¿Cuál es el premio? “Siembren ustedes justicia y recojan cosecha de amor. Preparen la tierra para un nuevo cultivo, porque es tiempo de buscar al Señor, hasta que él venga y traiga lluvia de salvación sobre ustedes» (Ose. 10:12, D H H ). “Buscad a Jehová, y vivid” (Amos 5:6).
Ya explicamos que el sentido común nos dice que las criaturas no nacen con necesidades y deseos a menos que exista la posibilidad de satisfacerlos. Si tenemos hambre, existe algo que llamamos comida. Si el pato quiere nadar, existe el agua. Si el ave tiene el impulso de volar, cuenta con alas y el firmamento. Si encuentro en mí mismo un deseo que me dirige hacia arriba y nada puede satisfacerlo, la explicación más razonable es porque fui creado para otro mundo. Buscamos a Dios porque somos el deseo de Dios que se expresa en nuestros corazones. Mira lo que dice David: “Mi corazón ha dicho de ti: Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehová” (Sal. 27:8).
Es Dios quien nos invita. Y lo buscamos porque él nos buscó primero. Toda la historia de la humanidad no es otra cosa que la búsqueda del Creador a la criatura.
Dios es diligente contigo. Te busca cada mañana, cada tarde y cada noche. Como pastor amoroso, deja el rebaño para buscar a la oveja perdida y desesperada: Yo buscaré la perdida, y haré volver al redil la descarriada; vendaré la perniquebrada, y fortaleceré la débil” (Eze. 34:16). Como orador, no está interesado en grandes auditorios, sino en el de una sola alma: la tuya (Mat. 6:9).
Dios nos ha prometido, mediante el profeta Jeremías: “Me buscaréis y me hallaréis, porque me buscaréis de todo vuestro corazón” (Jer. 29:13).
¡Señor, se que me buscas siempre! Pero mi humano corazón te dice: ¡No abandones tu búsqueda! ¡Llámame hasta que responda! ¡Dame fuerzas para no soltarme de tu mano!
Oración: Señor, te busco porque tu misericordia es mejor que la vida.
Lecturas Devocionales Para
Adultos 2019
Las Oraciones más Poderosas de La Biblia – Ricardo
Bentancur

