«Las manos negligentes llevan a la pobreza; las manos diligentes conducen a la riqueza» Proverbios 10:4 Un día, un gran
La japonesa Tamae Watanabe batió dos récords mundiales, cada cual más difícil. El primero, en el 2002, cuando tenía sesenta
La conocí cuando ella llevaba cuatro años de auténtico esfuerzo por graduarse. Aquella joven había obtenido grandes logros gracias a
«Por fe, Moisés, cuando ya fue hombre, no quiso llamarse hijo de la hija del faraón». Hebreos 11:24 —Este día
Y murió Elimelec, marido de Noemí, y quedó ella con sus dos hijos… Y murieron también los dos, Mahlón y
Rode… cuando reconoció la voz de Pedro, de gozo no abrió la puerta, sino que corriendo adentro, dio la nueva





