Entonces nuestra boca se llenó de risa y nuestra lengua de alabanza. Entonces decían entre las naciones: «¡Grandes cosas ha
La casa que tengo que edificar ha de ser grande, porque el Dios nuestro es grande sobre todos los dioses.
No hay nadie como tú, oh Señor; grande eres tú, y grande es tu nombre en poderío. Jeremías 10: 6




