“No temas, que yo te he libertado; yo te llamé por tu nombre, tú eres mío” (Isaías 43:1). Porque las
“Los que salgan vencedores serán así vestidos de blanco, y no borraré sus nombres del libro de la vida, sino
Chuang Tzu soñó que era una mariposa. Al despertar, ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa,…



