Sé que no hay para el hombre cosa mejor que alegrarse y hacer bien en su vida, y también que
Sucedió, pues, que al caer la tarde, antes del sábado, ordené que se cerraran las puertas de Jerusalén, y que
Las casadas estén sujetas a sus propios maridos, como al Señor. Efesios 5: 22 A lo largo de toda la
Entonces Jesús dijo: «Dejad a los niños venir a mí, y no se lo impidáis, porque de los tales es
Yo envío mi ángel delante de ti, para que te guarde en el camino y te introduzca en el lugar
Al oír los vecinos y los parientes que Dios había engrandecido para con ella su misericordia, se regocijaron con ella.


