Pues, ¿cuánto menos a aquel que no hace diferencia entre príncipes, ni respeta más al rico que al pobre, porque
¡Bienaventurados los que habitan en tu Casa; perpetuamente te alabarán! ¡Bienaventurado el hombre que tiene en ti sus fuerzas, en
En la tarde, al amanecer y al mediodía, oraré y clamaré a Dios, y él oirá mi voz. Salmos 55:
Y diciendo: «Tú, el que derribas el Templo y en tres días lo reedificas, sálvate a ti mismo. Si eres
Otra vez lo llevó el diablo a un monte muy alto, y le mostró todos los reinos del mundo y
Y le dijo: “Si eres Hijo de Dios, tírate abajo, pues escrito está: A sus ángeles mandará acerca de ti,


