Pero una criada que lo vio sentado frente al fuego, se fijó en él y dijo: «Este también estaba con
Jesús les dijo: «Al entrar en la ciudad, verán ustedes a un hombre que lleva un cántaro de agua; síganlo
Pero el Señor le dijo: «Ustedes, los fariseos, limpian por fuera el vaso y el plato, pero por dentro están
Lo mismo pasa con ustedes, pues hasta los cabellos de su cabeza están todos contados. Así que no teman, pues
Envió mensajeros delante de él, y ellos se fueron y entraron en una aldea samaritana para prepararle todo, pero los
Son como los niños que se sientan en la plaza y se gritan unos a otros: «Tocamos la flauta, y


